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Home Actualidade Colexial ENRIQUE CASTRO, UN HOMBRE BUENO

ENRIQUE CASTRO, UN HOMBRE BUENO

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A juzgar por todos los comentarios vertidos estos últimos días en los medios de comunicación,
Enrique Castro (Quini), 
fue además de un gran deportista, sobretodo un hombre bueno.
Navegando en internet encontramos lo siguiente: Quni nació en la capital asturiana
y vivió en una casa propiedad de su abuela hasta los cinco años, momento
en que la familia
se trasladó a vivir a Avilés, merced a la concesión de una vivienda en el poblado de Llaranes, c
onstruido para los trabajadores de Ensidesa, en la que trabajaba su padre.
Allí transcurrió s
u infancia y adolescencia.
Estudió en el Colegio de los Padres Salesianos de Llaranes, donde comenzó su carrera futbolística.
Jugó en el equipo del colegio, el Grupo Deportivo Bosco.
Así recuerda sus inicios:
“Mi andadura por el fútbol, aunque parezca un tópico, comenzó prácticamente desde que nací.
Pero puedo decir que comencé a jugar en “un equipo” cuando formé parte de los infantiles
del Colegio de los Salesianos. Mi primer campo de fútbol fue “La Carbonilla”, que como su nombre indica, era de carbón fino esparcido por encima del duro terreno”.

En edad juvenil pasó a engrosar las filas del Bosco Ensidesa.  Así recuerda dicha fase de su carrera:
“Con el Bosco jugábamos en uno de los campos que recibía el nombre de “La Toba”; ya teníamos césped  y a mí me parecía un magnífico estadio; su principal inconveniente era que en invierno se embarraba”.